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No es blanco, no es negro: es elBulliLab

Septiembre, ese mes que nos devuelve a la realidad y nos dice “¡eh! Tú tienes unas obligaciones que cumplir…”, ha llegado. Y aquí nos tenéis: de nuevo en elBulliLab, trabajando para aportar lo mejor de cada uno. Esperamos que no nos hayáis echado mucho de menos… Si hay algo que solo podrá decir el equipo de Talentum elBulliLab 2015 es que estamos viviendo en primera persona el primer año de vida de este espacio en el que la pasión y la creatividad se juntan para crear cosas alucinantes. Sí, somos los primeros. Y llegar los primeros tiene sus ventajas, pero también alberga algunos inconvenientes. Nada es blanco o negro y elBulliLab no iba a ser diferente. El cambio de restaurante a fundación ha hecho que se tengan que repensar muchas cosas. La metamorfosis de elBulli no ha sido moco de pavo. De hecho, no tengo claro si la frase anterior debería estar escrita en pasado o en presente, porque a día de hoy aún hay muchas cosas que están en proceso de cambio y construcción. ¿Y esto qué significa? Caos. Si nos preguntáis qué estamos haciendo o qué es elBulliLab, no siempre vamos a saber contestaros, porque nosotros nos lo preguntamos día a día. Y es que no estamos hablando de un restaurante, sino de algo superior, que abarca mucho –no os hacéis una idea de cuánto- y cada día más. Y hoy está claro algo que mañana no lo estará y viceversa… Vaya, que es un caos. Cuando os decimos que se trata de un espacio de work in progress, no es en vano. Sabemos lo que estamos...

¿Aceptamos “innovación” como animal de compañía?

Actualmente, utilizamos la palabra “innovación” prácticamente como si se tratara de un comodín. Es  un término que queda muy bien, así que, casi sin darnos cuenta, lo insertamos en cualquier momento en el que queremos otorgar relevancia a nuestras palabras. Y aunque sería fantástico que todo pudiera ser innovador, la realidad es que si todo lo fuera, nada lo sería. Entonces, ¿cuándo podemos hablar realmente de innovación? ¿Qué es aquello que puede ser calificado de innovador? Según la Real Academia Española, “innovar” es “mudar o alterar algo, introduciendo novedades” o “volver algo a su anterior estado”. El segundo significado es muy interesante. En un primer momento, nos puede parecer completamente opuesto a lo que entendemos normalmente por innovar,  pero la realidad es que la innovación está completamente relacionada con los antecedentes de aquello sobre lo que queremos innovar. De hecho, Ferran Adrià siempre dice que si no investigas, si no profundizas en los orígenes y la evolución de aquello sobre lo que quieres innovar, puede que vuelvas a inventar la pólvora. Innovar es un proceso muy complejo, en el que se debe empezar por hacer un análisis exhaustivo de todo lo que ya existe, ver su funcionamiento, cómo ha evolucionado, así como estudiar los problemas y las oportunidades en las que basaremos la novedad. Para llevar esto a cabo de la manera más eficiente, en elBulliLab se está desarrollando una metodología de trabajo que pretende reorganizarlo todo: Sapiens. Sapiens parte, precisamente, del problema de que la desorganización y la gran abundancia de información que encontramos en relación al mundo de la gastronomía entorpece la innovación en este campo. Por...

Las vacaciones son para (des)conectar

Ya ha llegado el mes de agosto –no lo digamos muy alto, pero ¡por fin!– y el equipo Talentum elBulliLab está disfrutando de sus merecidas vacaciones –tenemos a tres baleares en el equipo que no sabéis cómo echaban de menos sus pequeñas islas–. Pero ese no es motivo para dejar de charlar un ratito con vosotros. Y por eso, hoy os vamos a hablar de las cosas que hacemos en vacaciones. Siempre se ha dicho que las vacaciones son para desconectar, pero, a día de hoy, esta afirmación no refleja con mucha exactitud la realidad que vivimos. ¿Desconectar? Bueno, quizá desconectemos el despertador y encendamos mucho menos el ordenador, pero la realidad es que gran parte de nuestro descanso lo destinamos a interactuar con nuestros smartphones y otros juguetitos tecnológicos, que podríamos decir que casi que ya se han convertido en nuestra quinta extremidad. La cuestión es que sea como sea, las vacaciones son para descansar, pero no de la tecnología. De hecho, ahora nos ayuda a descansar y ahorrar tiempo, ya sea encontrando vuelos, hoteles o apartamentos baratos, ofreciéndonos consejos para superar un posible jet lag, recomendándonos las mejores actividades de ocio e incluso avisándonos de que vamos a abrasarnos si seguimos al sol y sin protección solar. Hay pocas cosas que no podamos hacer en vacaciones gracias a la tecnología y al nacimiento incesante de apps que solucionan problemas muy concretos. Y la verdad es que si antes convivíamos con esos problemillas cotidianos, ahora ya no sabemos vivir sin las apps que los hacen desparecer. Lo más imprescindible para las vacaciones no lo llevamos en la maleta,...

Del VHS a la realidad

¿Quién me iba a decir a mi, cuando tenía 4 años y estaba embobado en el sofá de mi casa mirando en un televisor pequeño y cuadrado en una cinta VHS “El rey león”, que con 20 años más a mis espaldas estaría trabajando en un proyecto con la principal fábrica de sueños del mundo? ¿Quién me iba a decir a mi, amante de la gastronomía y admirador de Ferran Adrià, que tendría la oportunidad de trabajar codo con codo con el chef que cambió el mundo en un proyecto que pretende fomentar los hábitos de vida saludables de los más pequeños? Imagino que nadie. O quizás mi madre, que siempre ha confiando mucho en mi. La cuestión es que estar en elBulliLab y al lado de uno de los personajes más influyentes de España provoca este tipo de cosas: tener la posibilidad de presenciar una máquina única en el mundo –VolvoxLabs y Microsoft–, obligarte cambiar tu mentalidad de trabajo, conocer a todo tipo de personalidades que vienen a visitar a Ferran o, como es el caso que nos ocupa, trabajar en un proyecto de la mano de Disney. Y es que desde Talentum hemos tenido la posibilidad de realizar planes de comunicación y de marketing para un proyecto que se inaugurará con el lanzamiento de un libro de recetas inspiradas en las películas de Disney, Marvel y Star Wars –tanto en versión física como en e-book–, una app, una web e incluso un espacio televisivo. Hemos pasado del VHS a la realidad de nuestro trabajo. Además, hemos podido ver de primera mano los planes diseñados por las grandes...

Pictogramas: la nueva mirada de la gastronomía

No es lo mismo un tubérculo que un bulbo, aunque los dos son tallos subterráneos. Cuando hablamos de un tubérculo o de un bulbo, hablamos de esta parte específica  de la planta herbácea -que clasificamos como nivel secundario- y no de la hierba en sí -que es de nivel primario-. Además, estos pueden ser cultivados o silvestres, cosa que nos conduce a más especificaciones sobre el tipo de producto… Y así con todos y cada uno de los productos no elaborados que existen. Podéis intuir que la cantidad de información con la que se trabaja en elBulliLab es increíble. Roza la locura, pero solo la roza. No entra de lleno en ella gracias al equipo de diseño de elBulliLab, del que tengo el honor de formar parte.  Ahora mismo, trabajo en la web de seaurching de productos no elaborados, en la que se podrá visualizar la información clasificada de infinidad de productos. La primera y mayor clasificación va a ser por mundos: mundo de las plantas, de los animales, de los microorganismos, aguas y por último, de los minerales. Cabe destacar que no se trata de una web donde Introduzcas una palabra –por ejemplo, el nombre de una planta- y la búsqueda te lleve a unos resultados. No. Se trata de una web donde la clasificación y el proceso de descubrir va a resultar educativo para el usuario, y gracias a este, va a poder situarse dentro de este gran árbol que se ramifica y comprenderlo mejor. Desde el ámbito del diseño, uno de los proyectos que estamos llevando a cabo es la creación de pictogramas, para mejorar la...

Lo siento: te falta inexperiencia

Los niños del futuro ya no nacerán con un pan debajo del brazo, sino con un portafolio con el que justificar su experiencia durante los 9 meses que hayan pasado en el vientre de su mamá. Y es que en efecto, una de las palabritas mágicas y más repetidas del sector empresarial hoy en día es el término “experiencia”. Con ella, justifican todas las cosas que vayan a poder perjudicarte: si no te pagan es porque el trabajo te sirve para adquirir experiencia; si no te contratan o te despiden es porque te falta experiencia; si no te dan ni las gracias por tu esfuerzo es porque se la tendrías que haber dado tu a ellos por ofrecerte la oportunidad de ganar experiencia. Experiencia por aquí, experiencia por allá… ¿No os pasa que cuando decís mucho una palabra acaba por perder su sentido? Pues con esta pasó hace ya tiempo. Pero… ¿Os habéis preguntado alguna vez qué es la experiencia y por qué es una cualidad tan bien valorada socialmente? La explicación es que las empresas y el personal de recursos humanos lo ven como un modo de no fracasar en el intento de elegir a sus candidatos ideales: si tienes experiencia es porque has trabajado antes, si has trabajado antes se supone que puedes mostrar y explicar tu trabajo y, de este modo, la empresa puede pensar que sabe si se equivoca o no eligiéndote antes de que hayas podido siquiera parpadear dentro del lugar de trabajo. La paradoja es que cualquier persona que haya cursado unos estudios superiores, sean del tipo que sean, acaba su formación a...

¿Multidisciplinariedad? No, que va…

Una de las mayores ambiciones que tiene Ferran Adrià con elBulliLab es volver a cambiar el mundo. Ya lo hizo en el campo de la gastronomía con su restaurante –que cerró las puertas en 2011 para dejar paso a la trepidante aventura de elBullifoundation– y ahora, ni corto ni perezoso, lo quiere volver a hacer. No ya haciendo magia con alimentos, jugando con técnicas ni experimentando con nuevas tecnologías, sino dando un vuelta de tuerca al universo de las pymes, al sector educativo o al ecosistema emprendedor. Para ello, cuenta con el apoyo de Telefónica que, gracias al programa de becas Talentum, le ha dado la posibilidad de trabajar con 10 jóvenes talentos provenientes de muy diversas disciplinas –en otras palabras, nosotros– para apoyarlo en la consecución de sus más que ambiciosos objetivos. Y en estas nos encontramos, dando el callo, con una mentalidad completamente opuesta a la que teníamos cuando llegamos aquí, listos para aportar nuestro granito de arena. Y es que este es un proyecto de largo recorrido, una carrera de fondo en la que nosotros deberemos pasar el testigo a la siguiente hornada de alocados y apasionados jóvenes que estén dispuestos a asumir este reto. Quizás lleguemos a colocar la primera piedra o quizás solo los cimientos. Pero estamos seguros que cuando pasen unos años y veamos que el trabajo realizado empieza a tener resultados, diremos orgullosos que fuimos los primeros en tirarnos de cabeza a una piscina sin apenas agua. Pero… ¿Y qué estamos haciendo exactamente? ¿En qué “fregados” estamos metidos? Vamos a intentar desgranarlo todo un poco y haceros un breve resumen de todo...

¿Minority report o elBulliLab?

Cuando nos dijeron que cabía la posibilidad de que en un par de meses tuviéramos una máquina de ese calibre en elBulliLab, todos los integrantes del equipo de Talentum quedamos de lo más impresionados e impacientes. No sabíamos muy bien lo que era ni lo que hacía, pero por lo poco que nos habían podido explicar, estábamos impacientes por conocer más. Hasta que una buena mañana nos mandaron por correo una presentación en la que se explicaba con todo lujo de detalles en qué consistía aquella incógnita. Ferran quería saber lo que opinábamos de ello. Estamos hablando del proyecto de VolvoxLabs [VVOX] y Microsoft, un espacio funcional en simplificar el proceso de almacenamiento de información y, al mismo tiempo, una herramienta que ayuda a fomentar el proceso de creatividad colaborativa y el compartir conocimiento dentro de un equipo. Lo primero que hicimos, pues, fue estudiarnos la presentación de cabo a rabo para dar nuestro feedback sobre cómo todo aquel monstruo tecnológico se podía aplicar (o no) en el día a día de elBulliLab. Fue unos días después cuando vino desde Madrid un equipo de Microsoft a presentarnos en persona aquel proyecto casi faraónico. Como ya teníamos cierto conocimiento de causa, fuimos invitados a la reunión, en la que pudimos expresar nuestra opinión enfrente de los ponentes, que lograron convencer a Ferran para que aquel engranaje se pusiera en marcha lo antes posible. Tras todo esto, empezaron las obras de montaje, durante las cuales ciertos miembros del equipo han hecho el seguimiento de tareas, tales como comprobar si el material que llegaba estaba bien, montar mobiliario, integrar la maquinaria, configurar...

¿Dónde está mi canción?

¿Dónde está esa canción que guardé hace tanto tiempo en una playlist de Spotify? ¿Dónde está ese email al que le puse un tag para clasificarlo? ¿Dónde está ese documento que dejé en alguna carpeta del escritorio? Estas son algunas de las preguntas que me hago constantemente en mi día a día. Y no me engañéis: muchos de vosotros también. Y es que sin saberlo, sin quererlo y sin darnos cuenta, a lo que nos dedicamos de forma constante a lo largo de nuestra vida es a clasificar, ordenar y crear, al fin y al cabo, pequeñas taxonomías que nos permiten encontrar lo que buscamos de manera supuestamente más rápida y eficiente. Y esto no solo pasa en el mundo digital, sino que también nos ocurre en nuestra vida diaria más allá de las pantallas de nuestros dispositivos. Por ejemplo, cuando clasificamos los libros por géneros y alfabéticamente, cuando guardamos cuchillos, tenedores y cucharas por separado o cuando ordenamos la ropa en el armario por colores… Esta lista de cosas se podría alargar hasta el infinito, pero la pregunta que nos debemos hacer es la siguiente: ¿lo estamos haciendo bien? La respuesta es que depende: si lo que queremos es no encontrar, algo entonces sí. Al final, la respuesta suele estar en buscar la canción, el email o el documento en el buscador por palabras clave y, de esta manera, la acabamos encontrando con más o menos esfuerzo. En elBulliLab no queremos que esto nos suceda. Y tampoco queremos que te suceda a ti. Por ello, nos hemos dedicado a estudiar el funcionamiento de los buscadores para saber cómo...

Entre libros y callejuelas

Cuando llegué a mediados de junio a elBulliLab, no podía imaginarme cuán fina es la línea entre el caos y el orden. El trabajo aquí no cesa, siempre hay cosas que hacer. Voy a estar tres meses y soy consciente de que este corto periodo se va a convertir en una breve degustación de todo lo que se está haciendo aquí, que no es poco. Pero dicen que lo bueno, si breve, dos veces bueno… Si estar en un sitio como elBulliLab ya es algo fuera de lo común, imaginaos si los sumamos a vivir en una ciudad desconocida. Soy de Madrid y me he desplazado a Barcelona para poder estar en este templo de la innovación y la creatividad, que a veces marea más que aclara. Mis días en la ciudad condal transcurren entre el original espacio en el que se encuentra este Lab y el piso que comparto con Andrea, mi compañera de viaje y aventuras, con la que tengo la suerte de compartir todos y cada uno de los detalles de esta experiencia. Me encanta nuestro piso. Es muy acogedor y está tan cerca del trabajo que me deja que alargue al máximo la hora de despertarme. Y cuando acabo mi remoloneo diario y me decido a arrancar motores, me arreglo, desayuno, y salgo de casa con Andrea, rumbo a la calle México. Llegamos y… Ni un instante para pausas. De hecho, “descansar” es una palabra que nunca tendré que ordenar ni clasificar en elBulliLab, porque sencillamente no existe. Sin más dilación, toda mi concentración y esfuerzo se enfoca en el desarrollo de la base de...
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